Opinión
Bernie Sanders y la IA
La política se pone interesante.
El vídeo que no esperaba compartir
Ayer, Bernie Sanders subió este vídeo a su canal de YouTube. Una conversación directa con Claude, el modelo de IA de Anthropic, sobre privacidad, datos y el impacto de la inteligencia artificial en la democracia.
No suelo comulgar con las opiniones del señor Sanders en materia política. Pero este vídeo es diferente. Las preguntas que hace son las correctas. Y las respuestas, viniendo de la propia IA, tienen algo de inquietante que vale la pena analizar.
El problema de los términos y condiciones
Sanders pregunta cuánto saben las empresas sobre nosotros y cómo consiguen esa información. La respuesta es incómoda: historial de navegación, localización, compras, búsquedas, incluso cuánto tiempo pausas en una página web. Todo eso se combina para construir un perfil detallado de quién eres.
El mecanismo legal que lo permite es uno que todos conocemos y nadie lee: los términos y condiciones.
No somos conscientes de lo que aceptamos. Los TyC son documentos tan largos y deliberadamente complejos que leerlos es prácticamente imposible. Y yo el primero. No es un accidente. Es un diseño. Si nos sentáramos a leer de verdad lo que firmamos cuando creamos una cuenta en cualquier plataforma, o no lo aceptaríamos, o lo aceptaríamos con un nivel de incomodidad muy distinto al clic automático de siempre.
Es un problema de educación digital. Pero también es un problema de diseño deliberadamente confuso. Las dos cosas a la vez.
El microtargeting no es solo política
Sanders se centra en el uso político de los datos: cómo la IA permite mostrar narrativas completamente distintas a distintos grupos de votantes, fragmentando la realidad compartida. Un votante ve un mensaje sobre empleo. Otro ve uno sobre inmigración. Ninguno sabe lo que ve el otro.
Es un peligro real. Pero me parece importante señalar algo que el vídeo no desarrolla del todo: esto no es solo un problema político. Es exactamente el mismo mecanismo que usan las plataformas de comercio electrónico para mostrarte precios diferentes según tu perfil. El mismo que usan las aseguradoras para calcular primas. El mismo que usan las marcas para decidir qué mensaje te impacta más según tu estado emocional detectado.
El microtargeting es una herramienta. Y como toda herramienta, su peligro no está en un solo uso. Está en que puede aplicarse a cualquier cosa donde alguien quiera influir en tu decisión.
Regulación: el dilema del coche y la carretera
Sanders pregunta si tiene sentido una moratoria, es decir, una pausa oficial en la construcción de nuevos centros de datos de IA, para ganar tiempo y poder regular. Y señala algo que me parece honesto: las empresas tecnológicas están invirtiendo cantidades enormes en política precisamente para que esa regulación no llegue.
Eso me parece poco ético. Sin matices.
Pero hay una tensión real detrás de todo esto. En un mundo globalizado, un país que regula en solitario puede quedarse atrás frente a otro que no lo hace. Si Europa frena y China no frena, ¿qué ocurre? La innovación no desaparece. Se desplaza.
Mi postura es la siguiente: creo que con la IA pasará lo mismo que con el coche. Primero se creó el automóvil. Eso fue la innovación. Luego nos dimos cuenta de que podía haber accidentes, que podía atropellar a alguien, que contaminaba. Y de ahí salieron los semáforos, los límites de velocidad, los cinturones de seguridad, las normativas de emisiones.
La regulación llegó después de la tecnología. Casi siempre es así.
Con la IA pasará lo mismo, casi seguro. La pregunta es si llegaremos demasiado tarde. Si cuando las normas existan, el daño ya estará hecho y será difícil de revertir. Esa es la parte que me preocupa.
Lo que me quedo del vídeo
Bernie Sanders tiene razón en el diagnóstico. Los datos se recopilan sin que seamos conscientes de lo que realmente consentimos. El perfil que existe sobre cada uno de nosotros es mucho más detallado de lo que imaginamos. Y ese perfil se usa para influir en nuestras decisiones, ya sea para vendernos algo, para hacernos votar de una forma o para mantenernos enganchados a una pantalla.
No comparto necesariamente todas sus soluciones. Pero las preguntas que hace en este vídeo son exactamente las que deberíamos estar haciéndonos todos.
Que las esté haciendo un senador de 84 años hablando con una IA en YouTube dice bastante sobre el momento en que estamos.